River no levanta cabeza: ahora perdió con Gimnasia sobre la hora

El equipo de Gallardo volvió a jugar mal, sumó la quinta caída al hilo en la Superliga y llegará golpeado a la final de la Copa Argentina. El Lobo lo derrotó 2 a 1 en el Bosque, con tantos de Colazo y Alemán. Scocco, de tiro libre, había señalado el empate transitorio.

Viene mal River en la Superliga. Sumó otra derrota -la quinta consecutiva- que lo deja muy lejos de los primeros puestos y que por sobre todo lo pone en zona de riesgo anímico, dado que el sábado que viene juega la final de la Copa Argentina ante Atlético Tucumán. Arrancó perdiendo con un gol de Nicolás Colazo, lo igualó con un golazo de Ignacio Scocco de tiro libre y no pudo darlo vuelta porque Brahian Alemán le dio el tiro de gracia.

El partido para River tenía la mira puesta en agarrar ritmo de cara a la final de la Copa Argentina de la semana siguiente. Por eso de arranque cuidaron a Pity Martínez, que iba a jugar de titular, pero por la lluvia y la cancha pesada Gallardo lo dejo en la banco. Para Gimnasia, la búsqueda era poder ganar y terminar el torneo mejor luego una campaña muy irregular. La necesidad la tenían los dos, aunque las razones fueran dispares.

El Lobo planteó un dibujo de cuatro defensores con Rinaudo delante, doble volante de traslado con Bolivar y Aleman, dos extremos que fueron Colazo y Dibble y cerraba el esquema Mazzola de punta. Enfrente River estrenó un doble cinco con Rossi y Ponzio, la habitual defensa de línea de 4, dos enganches por afuera con Nacho y De la Cruz y arriba Scocco con Borré

Así en la primera parte de la etapa inicial estuvo un poquito mejor el Millo porque cada vez que se metían para adentro Nacho Fernández, De la Cruz, Casco y Saracchi, lastimaban y le acercaban la pelota a los delanteros. No hubo en ese lapso acciones de gol, pero se veía al equipo de Gallardo con más control. El Lobo, en tanto, abusaba del pelotazo para que la bancara Mazzola y llegaran los extremos. En eso andaba el local cuando un centro de Rinaudo puso a Alderete de frente al gol, pero su frentazo salió pegado al palo.

Esa acción despertó al Lobo, que al rato tuvo una llegada peligrosa con Oreja que sorprendió a todos y apareció en el área chica con un disparo que pegó en la parte de afuera de la red. Alemán estaba muy fino y las proyecciones por afuera le daban acciones para los centros en busca de Mazzola que en dos ocasiones estuvo cerca de conectar.

El equipo de River respondió cerca del final con dos llegadas clarísimas; media distancia de De la Cruz y cabezazo de Saracchi, ambas salvadas por las manos de Arias. Aunque la más evidente fue de Casco que sólo ante Arias se nubló y la tiró afuera cuando todo el arco estaba disponible.

La segunda parte arrancó intensa y con presiones de los dos lados. A los 6 minutos esa presión le dio fruto al Lobo. La perdió Casco con River saliendo y lo dejó a Dibble mano a mano durante 40 metros frente a Ponzio que lo bancó hasta llegar al área y no pudo con el quiebre final. Le disparo del jugador del Lobo fue débil, pero Bologna no contuvo y el rebote le quedó a Colazo, que la mandó a la red. River debía salir a remar contra la corriente de otra derrota.

Con el ingreso del Pity Martínez, el equipo del Muñeco salió a buscar el descuento y encontró en Nacho Fernández un buen gestor que tuvo al ex jugador del Lobo a punto de anotar tras una acción colectiva. Acto seguido llegaron dos disparos de media distancia que mantuvieron al equipo de River en zona de ataque y al local parado para la contra.

Una patriada de Pinola cuando el equipo estaba mareado acabó en una falta que le dio la chance a River de un tiro libre. Scocco la colgó de un ángulo para un empate que era merecido.

El final del partido se presentaba como abierto y con los dos equipos buscando ganar y fue para el local, que con un disparo de Aleman le puso el 2 a 1, un golazo que le dio la victoria a los platenses.

 

Fuente: Diario Popular