River ganó un partido copero que puede valer millones el año que viene

Al Millo le falta un punto para asegurar definitivamente el lugar en la Copa Sudamericana, algo que puede conseguir el lunes ante San Lorenzo. El triunfo ante Estudiantes vale mucho porque cuando promediaba el semestre no tenía participación internacional en el 2019, un dato que para la economía del club y para el presupuesto podría ser letal.

River se desbloqueó ante Boca hace casi dos meses y desde entonces no para de ganar y sumar objetivos. Si bien no le alcanzó para una plaza en la Libertadores del año que viene, sí pudo ganar lo suficiente para estar a un punto de la Sudamericana. Le costó como le costó todo en el semestre. Pero está a poco de conseguir el tercer objetivo que tenía en estos seis meses; luego de ganar la Supercopa Argentina y de meterse en los octavos de la Libertadores de este año, tiene casi asegurado el ruedo internacional la temporada que viene.

Tal como sucedió en casi todo el semestre, River fue un equipo dispar, pendular y bipolar. Fueron unos primeros 25 minutos de arranque jugando muy bien, con opciones de gol, con ventaja en todo el campo de juego y con una superioridad que la certificó con el grito de Pinola. Pudo haber estirado esa diferencia con buenas acciones colectivas pero se empezaron a diluir y con ellas el andar del equipo que de golpe de desinfló.

La segunda parte de esa primera etapa fue casi toda del Pincha que acabó haciendo que Armani siga edificando su convocatoria a la Selección con tres atajadas brillantes como la que le sacó casi del ángulo a Lattanzio con la palma de la mano izquierda cuando la bola buscaba ángulo. Con ese mal pasar de River se fue consumiendo la etapa inicial que no terminó en empate porque el arco de millonario entró la pelota una sola dos veces en los últimos diez partidos jugados.

River se fue ganando al entretiempo en apenas 4 partidos de los 20 que disputó en el semestre. El primero fue recién contra Boca cuando empezó la racha ganadora del equipo de Gallardo.

Para la segunda etapa, la modalidad no se modificó y River siguió siendo el mismo equipo de una bien y una mal. De todas maneras, con esa forma de jugar le bastó para tener dos chances muy claras para que el resultado sea más abultado y tranquilo. Pero la corrída de Pity que acabó mano a mano con Andújar sin superarlo y la que tuvo Pratto en un córner desde el punto penal y sin marca no inflaron la red.

Hubo que esperar hasta pasada la media hora para que Scocco resuelva un juego que estaba embarullado. Fue un golazo por jugada colectiva y por la definición del goleador que controló de espaldas saliendo del área, giró y de frente al arco le reventó el ángulo a Andújar. Partido resuelto para que los minutos finales tengan la tranquilidad de una victoria que tiene una buena estirpe copera.

 

Fuente: Diario Popular