Lanús y River se juegan todo en pos de su gran sueño continental

Desde las 21.15, el Granate y el Millonario le darán vida a la segunda semifinal y el ganador irá en búsqueda del título. El equipo de Gallardo logró una ventaja mínima en la ida y tratará de hacerla valer.

La semifinal argentina de la Copa Libertadores, que arrancó con victoria de River sobre Lanús por 1 a 0, escribirá hoy (desde las 21.15 en el estadio Granate) su segundo y decisivo capítulo, que determinará quién desembarca en la final, si el dueño de casa, obligado a ganar, o el equipo de la Banda Roja, al que un empate le alcanzaría para concretar ese objetivo.

El sábado, los dos guardaron a sus titulares y la movida les salió igual de mal: Lanús cayó por 4 a 0 contra Huracán en Parque Patricios y River perdió por idéntico marcador frente a Talleres en Córdoba.

Sin embargo, teniendo en cuenta la trascendencia que le dan a la Copa, no les costó demasiado dar vuelta la página y pensar en el choque de esta noche.

En el partido de ida, el oportunismo de Ignacio Scocco inclinó la balanza a los 36 minutos del segundo tiempo y premió así la búsqueda de River, que sin redondear una gran actuación acumuló más méritos que su rival. Ahora Lanús deberá modificar la postura que exhibió en el Monumental.

El resultado parcial de la llave lo manda a arriesgar en la revancha y a ir con decisión en procura del triunfo que precisa, por 1-0 para enviar el desenlace a los tiros desde el punto del penal, o por dos o más tantos de diferencia para clasificarse directamente. Pero el análisis previo también les dice a los dirigidos por Jorge Almirón que desprotegerse y regalar espacios no es lo aconsejable, ya que un gol de River en La Fortaleza podría convertirse en un mayúsculo dolor de cabeza.

Antes de que la pelota ruede, la teoría establece con precisión sus pautas.

Lanús quiere acceder por primera vez a la final de la Copa Libertadores, allí donde River vivió cinco experiencias -tres positivas y dos negativas- que, de todos modos, no agotaron su ambición. Hay noventa minutos más para responder a los interrogantes que quedaron flotando desde el martes pasado, y una pequeña y valiosa ventaja en favor del Millonario, cuya semana será especial, por el desafío de esta noche y porque después recibirá a Boca en la octava fecha de la Superliga.