La historia de los Santos Inocentes no es para chistes

Por Luis Pedro Toni

Especial para La Prensa
El 28 de diciembre, celebración de los Santos Inocentes, se suele “festejar” con humoradas y chascarrllos varios de ficción sobre todo en algunos programas de radio, rematándose los mismos con la expresión “¡que la inocencia te valga!”.
Se conoce el verdadero suceso de la historia entre los cristianos por las escrituras, originado por el gobernador romano Herodes, cuando consultado por tres sabios de Oriente donde se encontraba el niño recién nacido, considerado, redentor de la humanidad, según los profetas, que acababa de nacer tomó drástica decisión. Eran los tres Reyes que se fueron para Belén, calculando el gobernador la presentación de los mismos y su tardanza en llegar al pesebre, ordenó degollar inmediatamente a todos los niños menores dos años de la región mencionada.
De acuerdo al historiador italiano Giusseppe Ricciotti en la Vida de Jesucristo (Miracle, Barcelona 1944,270) las víctimas resultaron ser entre 20 y 25. Estima el estudioso que Belén en ese tiempo tenía unos mil habitantes, calculado 30 nacimientos por año, en dos años 60, pero la matanza estaba ordenada para varones, de ahí que concluye con la cifra apuntada. Agrega en el texto que hay autores apócrifos que calculan entre 3000 y 144.000 víctimas, pero sin fundamentos geográficos de la región.
No obstante la decisión romana no se iba a cumplir ya que San José apuntado por un angel en sueño que le dice que tome al Niño y Maria y que emprenda viaje a Egipto (Mt. 2-13), siempre lugar de refugio para los descendientes de Abraham. Según Seutonio, historiador de aquel tiempo, la noticia de la matanza llegó a Roma.
Cuando se conoció en Egipto la información de la muerte de Herodes (circa abril del 750),el angel oníricamente le avisó a José del retorno. Ya gobernaba en Jerusalen , Arquelao, hijo de Herodes, con sus mismos defectos, entonces siguió camino a Nazareth, donde gobernaba Antipas,según Mateo 2.23,para cumplir con el anticipo profético que seria llamado “Nazareo” o Nazareno. Y entonces se inician los años de Jesús niño, preparándose para redimir a la Humanidad.