Juan Martín Del Potro juega cada día mejor y ya tiene al número 1 en el espejo: ahora va por Roger Federer

Juan Martín del Potro es otro. En tres semanas, se convirtió en un fuera de serie, recapturó el estilo de un viejo campeón.

El que estaba escondido, comprimido en un espacio de melancolía, sin rebeldía ni fuego sagrado. Tres semanas pasaron cuando fue despedido del ATP de Delray Beach, en los octavos de final del ATP 250, al perder con Frances Tiafoe -de 20 años, con un furioso servicio y golpes imposibles- por 7-6 (8-6), 4-6 y 7-5. En los descansos, se cubría el rostro con una toalla blanca: no quería mirar lo que pasaba a su al rededor. El corazón lo delataba con historias que le hicieron daño. Se miró al espejo: volver a brillar o caer en una nueva depresión deportiva era el desafío. Eligió la primera bolilla y, ahora sí, es otro. Juega como un campeón, como un número 1. Hoy, a las 17, se enfrentará con Roger Federer, para sentir, en vivo, cuán lejos está la meta más grande de su carrera.

En una exhibición, en una hora y cuatro minutos, superó por 6-2 y 6-3 al canadiense Milos Raonic, alcanzó la 32ª final de su carrera, la cuarta en un Masters 1000, y la segunda en Indian Wells. Instalado, ahora mismo, en el puesto 6 en el ranking -suma 3755 puntos-, tiene un maravilloso desafío para hoy: ganarle a la leyenda y conseguir su primer torneo de esa especialidad, luego de perder las finales de Canadá 2009, Indian Wells y Shanghai en 2013.

El Gran Roger camina sobre el agua: está 17-0 en esta temporada. Juan Martín no nada en otra dimensión: suma 16-3, un título, Acapulco, una final, Auckland, y un ascenso vertiginoso en el ranking. Y lo sustancial: podrá conseguir hoy el título 22.

 

Fuente: La Nación