Boca cosechó un empate que levantó temperatura en el final

San Lorenzo, que empezó ganando, terminó jugando con dos menos por las expulsiones de Quignón en el primer tiempo y de Rojas en el complemento

No estaba en juego la punta de la Superliga, en manos del conjunto Xeneize, con ventaja mayor tras la victoria del fin de semana anterior frente a Colón, en la Bombonera, pero a la cancha entró la historia que rodea uno de los clásicos más atractivos del fútbol argentino y buena parte de la definición del campeonato.

Ni bien la pelota comenzó a correr, la presión ejercida por todos, y la dinámica que trataron de impulsar los más capacitados, empujaron para que de entrada nomás los arcos fueran objetivos fundamentales, tanto para uno como para el otro.

Tan arriba comenzaron que la apertura fue casi una consecuencia lógica, cuando a la salida de un córner servido desde la derecha, la pelota le quedó servida a Rubén Botta, el zurdo que encontró la posibilidad con la pierna derecha desde afuera del área, y tras un rebote que descolocó al arquero, San Lorenzo gritó el 1 a 0 cuando se jugaban 3 minutos.

Otra complicación sumó Boca antes de completarse el primer cuarto de hora, ya que Pablo Pérez, que reapareció luego de superar una lesión, sufrió una molestia en el gemelo de la pierna izquierda. Afuera el rosarino, adentro Walter Bou, y mientras se acomodaban a esta realidad, Edwin Cardona cruzó un centro desde la derecha, y Carlos Tevez, en posición discutida, conectó al gol de cabeza entrando por el medio.

Se acentuó el juego de ida y vuelta, con ataques repartidos… Agustín Rossi tapó abajo un cabezazo de Nicolás Blandi, Cristian Pavón apareció por la izquierda y el que salvó fue Nicolás Navarro, Fernando Belluschi se hizo cargo de otro tiro libre y Fabricio Coloccini cabeceó exigido entrando por el segundo palo.

La recuperación de Wilmar Barrios, en la franja central, no le alcanzaba a la escuadra de Guillermo Barros Schelotto para resolver las dificultades de una estructura defensiva altamente complicada a partir de cada centro levantado por un rival que sufrió también de contra, y que se quedó con uno menos a los 42 minutos tras la expulsión, por doble tarjeta amarilla, de Facundo Quignón, quien le entró fuerte a Tevez en la mitad del terreno.

Con la intención de evitar la “ley de la compensación”, el Mellizo incluyó a Emmanuel Mas, por el amonestado Frank Fabra, en el segundo tiempo, aunque la ventaja numérica no le alcanzó a la escuadra boquense para marcar la distancia que se podía suponer de antemano. Atacando a un rival que se multiplicó para achicar espacios.

Naitan Nández cruzó adentro del área, y la pelota golpeó en el palo de la mano izquierda de Nicolás Navarro en lo que fue el primer ataque serio de los Xeneizes en una etapa complementaria en la cual el puntero de la Superliga no alcanzó el funcionamiento necesario para volcar a su favor un partido que tenía poco menos que servido ante un rival que respondió con salidas rápidas.

Silbidos para Julio Buffarini, a quien los seguidores azulgranas no le perdonaron su pase a Boca, cuando entró para reemplazar a Leonardo Jara, sentido, y una verdadera catarata de reclamos cuando Silvio Trucco expulsó a Gabriel Rojas, por una segunda tarjeta amarilla luego de una supuesta falta sobre Barrios en la mitad de la cancha.

En un clima muy caliente, el conjunto boquense fue por todo, y si algo faltaba para un cierre más polémico, fue una infracción en el borde del área contra Mas, el ex lateral de San Lorenzo que exageró la caída, generando la reacción de los rivales adentro y de los fanáticos en las tribunas, quienes en conjunto alimentaron un final lleno de reproches, que incluyeron al árbitro, quien se equivocó más de lo considerado aceptable en un partido de estas características.

 

 

Fuente: El Dia